🐶 ¿Por qué la secuela de Dartacán y los tres Mosqueperros no es anime? 😮

Para millones de espectadores que crecieron durante las décadas de los ochenta y noventa, la sintonía interpretada por el grupo infantil Popitos (compuesta por el dúo italiano Guido y Maurizio De Angelis) todavía resuena con una fuerza nostálgica inigualable. La serie Dartacán y los tres mosqueperros (estrenada en Japón en 1981 bajo el título Wanwan Sanjushi) se convirtió en un hito de la televisión global.

Aquella magistral adaptación de la obra de Alejandro Dumas, que sustituía a los personajes humanos por simpáticos canes, logró suavizar la truculenta y oscura novela original —donde Athos era alcohólico, Porthos mantenía un romance con una mujer casada y el propio d'Artagnan era un adúltero incorregible— para transformarla en un producto apto para toda la familia.

Sin embargo, cuando en 1989 se produjo su esperada secuela, El retorno de Dartacán, la industria de la animación experimentó un cambio radical. A pesar de continuar la historia diez años después de los acontecimientos originales, mostrando a un Dartacán casado con Julieta y padre de dos cachorros llamados Philippe y Fleur , esta segunda parte perdió por completo su estatus de anime japonés.

Detrás de esta curiosa exclusión no solo se esconden decisiones artísticas, sino también un impactante fenómeno macroeconómico global y una de las mayores crisis financieras del siglo XX.

🇯🇵 El origen de un clásico: La fórmula mágica hispano-japonesa

La primera serie de Dartacán y los tres mosqueperros fue el fruto de una de las colaboraciones más exitosas de la televisión: la alianza entre la distribuidora española BRB Internacional y el legendario estudio de animación nipón Nippon Animation. La idea original nació de la mente del productor español Claudio Biern Boyd, quien, tras comprar una enciclopedia de perros de dos tomos por veinticinco pesetas de la época, comenzó a diseñar el reparto canino según su imaginación.

El proceso creativo y técnico de la serie original se caracterizó por una estricta división del trabajo y una simbiosis perfecta entre ambas naciones :

  • Supervisión y concepto: BRB Internacional controlaba los guiones y tenía la última palabra sobre los diseños de producción en Madrid.
  • Animación de vanguardia: Nippon Animation, junto a Sunrise Studio, ejecutaba la animación en Tokio bajo la dirección de Taku Sugiyama y Shigeo Koshi. El diseño de personajes fue encomendado al célebre Shuichi Seki.
  • Identidad zoológica: Los personajes fueron asignados minuciosamente a distintas razas. El noble Pontos (Athos) fue representado como un pastor alemán ; el robusto Dogos (Porthos), como un bulldog inglés ; el elegante Amis (Aramis), como un springer spaniel ; Julieta (Constance) y la reina Ana de Austria como collies ; mientras que el malvado Cardenal Richelieu fue caracterizado como un maquiavélico zorro y el ratón Pom aportaba el contrapunto cómico e ingenioso. Claudio Biern Boyd sentía una gran devoción por el célebre personaje de tiras cómicas estadounidense Snoopy. Ante esto, la dirección española presionó y obligó al equipo de Nippon Animation a desechar sus propuestas iniciales y a rediseñar a Dartacán basándose específicamente en la raza beagle, con el fin de homenajear de manera sutil a Snoopy.

Esta impecable factura visual nipona, que constó de veintiséis episodios —aunque en Japón solo se llegaron a emitir veinticuatro—, cumplía de manera rigurosa con los estándares de producción, dibujo y narrativa del anime de la edad de oro, ganándose un puesto de honor en la historia de la animación japonesa.

💸 El estallido de la burbuja económica: El factor que alejó a Dartacán de Japón

La gran pregunta que asalta a los aficionados de la serie es: ¿por qué Nippon Animation no participó en la secuela de 1989?. La respuesta no se halla en discrepancias creativas, sino en las páginas de economía de los periódicos de finales de la década de los ochenta.

Durante la segunda mitad de los años ochenta, Japón experimentó un crecimiento económico desmedido que culminó en la famosa burbuja financiera e inmobiliaria japonesa (baburu keiki). En 1985, las principales potencias mundiales firmaron los Acuerdos del Hotel Plaza con el objetivo de devaluar el dólar estadounidense y revalorizar el yen japonés frente a las divisas occidentales.

La consecuencia inmediata de este acuerdo fue una apreciación colosal del yen, lo que provocó que los costes de producción dentro de Japón se dispararan a niveles prohibitivos para los inversores extranjeros. BRB Internacional se encontró de repente ante un escenario inviable: seguir produciendo sus series de televisión con Nippon Animation en Tokio se había vuelto financieramente imposible.

Para poder llevar a cabo la producción de El retorno de Dartacán, que finalmente contó con un generoso presupuesto de 650 millones de pesetas (equivalentes a unos 3,9 millones de euros de la época), la distribuidora española se vio obligada a buscar nuevos socios estratégicos y mano de obra fuera del territorio japonés.

🇹🇼 El éxodo a Taiwán y el nacimiento de un "cartoon" occidental

Para sortear los desorbitados precios provocados por la burbuja del yen, BRB Internacional reestructuró por completo la producción de la secuela. Se asoció con la cadena británica Thames Television y delegó todo el trabajo técnico de dibujo y coloreado a Wang Film Productions, un prolífico estudio de animación ubicado en Taiwán, bajo la dirección artística del taiwanés Wang Yaquan.

Al trasladar la animación a Taipéi y desvincular por completo a Nippon Animation del proyecto, la serie perdió de manera automática e irrevocable la etiqueta de "anime". En la industria audiovisual, para que una obra sea considerada anime, debe ser desarrollada por un estudio de animación establecido físicamente en Japón. Al ser animada en Taiwán por Wang Film Productions, El retorno de Dartacán pasó a ser técnicamente una serie de animación occidental o cartoon de subcontratación.

Como curiosidad el opening utilizado por TVE en 1990 para el retorno de Dartacán es la misma melodía de Dartacán y los tres Mosqueperros, pero con distintas voces y distintos arreglos musicales.

📊 Comparativa técnica de las dos eras de Dartacán

La diferencia entre ambas producciones no solo radica en su país de origen, sino en toda la infraestructura industrial que las hizo posibles. A continuación, se detallan las especificaciones técnicas que marcan la brecha insalvable entre el clásico de 1981 y su continuación de 1989:

Característica TécnicaDartacán y los tres mosqueperros (1981) 🐶El retorno de Dartacán (1989) ⚔️
Estudio de AnimaciónNippon Animation (Tokio, Japón) 🇯🇵 Wang Film Productions (Taipéi, Taiwán) 🇹🇼
DirectoresTaku Sugiyama, Shigeo Koshi, Luis Ballester Wang Yaquan, Luis Ballester Bustos
CoproductorasBRB Internacional, TVE, MBS BRB Internacional, TVE, Thames TV
Presupuesto aproximadoEstándar de la época (bajo coste en yenes) 650 millones de pesetas (~3,9 millones €)
Clasificación IndustrialAnime Japonés / Kemono Animación Europea / Cartoon Occidental
Estilo VisualOrgánico, detallado, sombreado clásico Plano, brillante, simplificado
ReconocimientosMedalla de Bronce en Nueva York (1982) Medalla de Bronce en Nueva York (1992)

🏆 El destino de la secuela: Reconocimiento crítico sin el sello nipón

A pesar de las limitaciones técnicas provocadas por el cambio de estudio y de no contar con el carisma estético del anime clásico, El retorno de Dartacán consiguió labrarse su propio camino y defender dignamente el honor de la franquicia. La serie continuó transmitiendo valiosos mensajes infantiles y fue emitida con gran aceptación en diversos canales internacionales.

La crítica especializada de la época también supo valorar el esfuerzo de producción de esta aventura. Aunque no pudo ostentar el codiciado sello de la animación japonesa, la secuela obtuvo galardones de prestigio internacional, tales como la Mención de Honor en el Festival Umbriaficción de Italia en 1991 y la Medalla de Bronce en el Festival Internacional de Televisión y Cine de Nueva York en 1992.

De este modo, la ausencia de Japón en la producción de 1989 sirve para ilustrar cómo los movimientos del mercado financiero global pueden llegar a transformar la naturaleza artística de los iconos de la infancia, separando para siempre el destino de Dartacán de las tierras que lo vieron nacer!!!. 🇯🇵

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Todo Anime

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